Frente a un auditorio colmado y con una problemática que crece en silencio entre pantallas, apuestas y consumos digitales cada vez más naturalizados, la Universidad Católica de Santiago del Estero, Departamento Académico Rafaela, presentó los resultados de la investigación “Percepciones que poseen sobre el fenómeno de la ludopatía online los adolescentes escolarizados de Rafaela (2025)”, desarrollada en el marco del Programa de Iniciación a la Investigación de la casa de estudios.
La actividad reunió a directivos de instituciones educativas de la ciudad, funcionarios públicos, concejales, docentes y estudiantes, en una jornada que compartió resultados académicos y que logró instalar con fuerza una pregunta que atraviesa a las familias, a la escuela y a la sociedad en su conjunto: cómo están viviendo hoy los adolescentes el avance del juego online y qué sentidos construyen en torno a una práctica que ya forma parte de su universo cotidiano.
Estuvieron presentes la secretaria de Educación y Cultura de la Municipalidad de Rafaela, Prof. Norma Becchio, autoridades de la universidad, representantes del sistema educativo, estudiantes de la Licenciatura en Psicopedagogía de UCSE y del Profesorado de Educación Superior en Ciencias de la Educación del ISP N.º 2 “Dr. J. V. González“.
La presentación estuvo a cargo del equipo de investigación conformado por los docentes de UCSE Lic. Federico Audagna y Lic. Macarena Zbrun, junto a la estudiante de la Licenciatura en Psicología, Irina Gutiérrez, con el acompañamiento de la Prosecretaria de Investigación, Lic. María Candela Suárez. Durante la exposición, los investigadores compartieron los principales hallazgos de un trabajo que se propuso escuchar y comprender cómo adolescentes escolarizados de Rafaela perciben la ludopatía online, de qué manera la inscriben dentro de sus experiencias y qué lugar ocupa frente a otras problemáticas juveniles.
La investigación permitió advertir que el juego online aparece muchas veces incorporado a la vida cotidiana adolescente como una práctica normalizada, integrada sin grandes fricciones a un ecosistema digital que ofrece inmediatez, recompensas, entretenimiento y la sensación de que todo sucede a un clic de distancia. Esa naturalización, señalaron los investigadores, vuelve aún más compleja la comprensión del problema, porque ya no se trata solamente de advertir sobre los riesgos del azar, sino de entender los marcos culturales, tecnológicos y sociales que vuelven posible esa experiencia.
En palabras del equipo: “la expansión de las plataformas de apuestas online instala nuevas formas de juego entre adolescentes, pero en ciudades intermedias como Rafaela las percepciones juveniles sobre la ludopatía siguen siendo escasamente estudiadas y, muchas veces, abordadas desde miradas adultocéntricas”. Por eso, uno de los aportes más valiosos del trabajo fue precisamente recuperar la voz de los jóvenes, no como un dato accesorio, sino como una perspectiva para pensar el problema con mayor profundidad.
A manera de conclusión, este trabajo permitió profundizar en cómo adolescentes escolarizados de Rafaela perciben y experimentan el fenómeno contemporáneo de la ludopatía online: lejos de ser una conducta marginal o patológica, el juego online aparece como práctica normalizada dentro de un ecosistema digital que no genera cuestionamiento crítico espontáneo. La integración sin fricción del juego en la vida cotidiana, mediada por plataformas que desmaterializan el dinero, gamifican la experiencia y ofrecen recompensas inmediatas, constituye un desafío complejo que trasciende la responsabilidad individual.
Los hallazgos sugieren que las intervenciones efectivas no pueden limitarse a campañas moralizantes o
informativas sobre el azar, es necesario, una propuesta más ambiciosa que cuestione los marcos simbólicos que legitiman estas prácticas—meritocracia digital, financiarización de la vida cotidiana, capital simbólico del juego—y que considere las particularidades sociotécnicas, culturales y locales del fenómeno. En este sentido, la voz adolescente que esta investigación ha buscado recuperar no solo constituye un insumo para el diseño de intervenciones; es, fundamentalmente, un recordatorio de que los jóvenes poseen capacidad analítica, literacidad crítica y sensibilidad ética que puede movilizarse hacia la construcción de prácticas digitales más justas y menos capturadas por lógicas de extracción de valor.
Lejos de cerrar el debate, la investigación presentada por UCSE Rafaela se ofrece como una primera aproximación empírica y teórica a un fenómeno complejo, cambiante y profundamente contemporáneo. Pero también como una intervención necesaria, una manera de visibilizar un problema que ya atraviesa las aulas, las casas y los vínculos cotidianos, y de poner en agenda la necesidad de pensar respuestas colectivas, interdisciplinarias y a la altura de los desafíos que plantean las nuevas formas de consumo digital.










